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Adicciones comportamentales (sin sustancias) 

adicciones comportamentales

¿Sabías que hay personas que se vuelven adictas a ciertas actividades sin consumir ninguna droga? Se trata de las adicciones comportamentales, un tipo de trastorno que afecta a la salud mental y que puede tener graves consecuencias para la vida de quien lo padece. En este artículo te explicamos qué son, qué tipos existen y cómo se pueden tratar en un centro de desintoxicación en Madrid

¿Qué son las adicciones comportamentales? 

Las adicciones comportamentales, también conocidas como adicciones conductuales, son aquellas que se caracterizan por la dependencia excesiva y compulsiva hacia una conducta que produce placer o alivio emocional, pero que también genera problemas en el funcionamiento personal, social, laboral o familiar. Estas conductas pueden ser muy variadas, desde el juego, el sexo, la pornografía, los videojuegos, las compras, el deporte o el trabajo. 

Adicciones comportamentales y adicciones a sustancias: semejanzas y diferencias 

Las adicciones comportamentales comparten muchas características en común con las adicciones a sustancias, como ser: 

● La pérdida de control; 

● La tolerancia; 

● El síndrome de abstinencia; 

● El craving o deseo irresistible; 

● La interferencia con otras áreas de la vida; 

● La negación o minimización del problema.  

Sin embargo, también se presentan diferencias entre ambos tipos de adicciones, como son: 

● La ausencia de una sustancia química que altere el organismo

● La mayor influencia de los factores psicológicos y sociales

● La dificultad para establecer un criterio diagnóstico claro

● La menor aceptación social. 

Tipos de adicciones comportamentales 

Existen muchos tipos de adicciones comportamentales, pero las más frecuentes y estudiadas son las siguientes: 

Adicción al juego o ludopatía

Se trata de la incapacidad para resistir el impulso de apostar dinero o bienes en juegos de azar, a pesar de las consecuencias negativas que esto acarrea. La persona siente una gran excitación cuando juega y una fuerte frustración cuando pierde, lo que le lleva a seguir jugando para recuperar lo perdido o para experimentar de nuevo la sensación de ganar. La adicción al juego o ludopatía puede provocar graves problemas económicos, familiares, laborales y legales, así como trastornos emocionales como ansiedad, depresión o suicidio.

Adicción a la comida

Se refiere al consumo compulsivo e irracional de alimentos, sin tener en cuenta el hambre, la saciedad o las consecuencias negativas para la salud. La persona adicta a la comida siente una fuerte ansiedad antes, durante y después de comer, y utiliza la comida como una forma de aliviar sus emociones negativas, como el estrés, la tristeza o el aburrimiento. La adicción a la comida puede provocar problemas físicos, como sobrepeso, diabetes, hipertensión o colesterol alto, y problemas psicológicos, como baja autoestima, depresión, culpa o aislamiento social.

Adicción al sexo

Es la necesidad imperiosa y recurrente de realizar actividades sexuales, ya sea con uno mismo o con otras personas, que interfieren con el funcionamiento normal de la persona. La persona adicta al sexo busca satisfacer su deseo sexual de forma compulsiva, sin tener en cuenta las consecuencias negativas que esto puede tener para su salud, su pareja, su familia o su trabajo. A su vez, la adicción al sexo puede estar asociada a otros problemas como baja autoestima, inseguridad, estrés, culpa, vergüenza o trastornos de la personalidad.

Adicción a la pornografía

Se expresa en el uso excesivo y obsesivo de material pornográfico, ya sea en forma de imágenes, vídeos, textos o audios, que genera una dependencia psicológica y fisiológica. La persona que padece adicción a la pornografía dedica mucho tiempo y recursos a consumir este tipo de contenidos, descuidando otras áreas de su vida. Además, puede desarrollar una distorsión de la realidad, una insatisfacción sexual, una desensibilización emocional, una pérdida de interés por las relaciones reales y una dificultad para establecer vínculos afectivos.

Adicción a los videojuegos

Consiste en el uso abusivo y descontrolado de los videojuegos, que se convierten en el centro de la vida de la persona. La persona adicta a los videojuegos pasa muchas horas jugando, aislándose del mundo real y descuidando sus obligaciones y sus relaciones sociales. Los videojuegos proporcionan una gratificación inmediata, una sensación de control, una evasión de los problemas y una identificación con los personajes o las historias.

La adicción a los videojuegos puede causar problemas físicos, como fatiga, insomnio, dolores de cabeza o trastornos visuales, y problemas psicológicos, tales como ansiedad, depresión, irritabilidad o agresividad.

Adicción a las compras

Se define como la conducta compulsiva e irracional de comprar objetos innecesarios o excesivos, que genera un malestar significativo y un deterioro en la calidad de vida. La persona adicta a las compras siente una fuerte ansiedad antes de comprar y una gran euforia después de hacerlo, pero también una culpa, una vergüenza y un arrepentimiento por el gasto realizado. La adicción a las compras puede provocar problemas económicos, familiares, laborales y legales, así como trastornos emocionales como ansiedad, depresión o baja autoestima. 

Adicción al móvil

También conocida como nomofobia, es la dependencia excesiva y compulsiva hacia el uso de los dispositivos móviles, como teléfonos inteligentes o tabletas, que genera una interferencia significativa en la vida cotidiana, las relaciones y el bienestar emocional.

La persona que sufre adicción al móvil siente una necesidad imperiosa de estar constantemente conectada, lo que le provoca ansiedad y agitación cuando el móvil no está disponible. El uso abusivo del móvil puede implicar el descuido de actividades importantes, el riesgo de accidentes, la dificultad para controlar el tiempo dedicado al móvil y la alteración en las relaciones personales. 

Adicción al deporte o vigorexia

Consiste en la obsesión por el ejercicio físico y el culto al cuerpo, que lleva a la persona a entrenar de forma excesiva y a seguir dietas estrictas o a consumir sustancias para aumentar su masa muscular. La persona adicta al deporte tiene una imagen corporal distorsionada, se siente insatisfecha con su aspecto y se compara constantemente con los demás.

La adicción al deporte o vigorexia puede causar problemas físicos, como lesiones, fatiga, deshidratación o trastornos hormonales, y problemas psicológicos, como ansiedad, depresión, aislamiento o trastornos alimentarios. 

Adicción al trabajo

Es la dedicación excesiva y compulsiva al trabajo, que se convierte en la prioridad absoluta de la persona. La persona adicta al trabajo dedica más tiempo y esfuerzo del necesario a su actividad laboral, descuidando otras facetas de su vida, como la familia, los amigos, el ocio o el descanso.

La adicción al trabajo puede estar motivada por el perfeccionismo, la ambición, la competitividad, la inseguridad o la búsqueda de reconocimiento. La adicción al trabajo puede generar problemas físicos, como estrés, cansancio, insomnio o enfermedades cardiovasculares, y problemas psicológicos, como ansiedad, depresión, irritabilidad o baja autoestima.

Características de las adicciones comportamentales

Consumir y repetir una actividad genera placer porque el cerebro libera dopamina y serotonina. Cuanto más regularmente se practique una actividad, más se reducirá la producción natural de dopamina.

Es aquí cuando se estará tentado a aumentar el consumo para sentir el mismo nivel de placer. Esto implica una pérdida de control y no saber cómo regularse. Solo la práctica permitirá aliviar y sentir placer.

Algunas personas son más «sensibles» que otras. Según la fragilidad psíquica (ansiedad, baja autoestima, etc.), la historia de vida o la propia herencia genética, se manifestará el cambio a un comportamiento adictivo.

Presentamos algunas de las principales características de estas adicciones sin sustancias:

  • Nula resistencia al impulso del comportamiento.
  • Una creciente tensión antes de que se inicie la conducta.
  • Placer o alivio en el momento de la acción.
  • Incapacidad para controlar el comportamiento.
  • Ocultación de conductas adictivas.
  • Uso de estimulantes.
  • Patrones de sueño alterados.
  • Cansancio excesivo.
  • Incapacidad laboral.
  • Problemas de salud, como por ejemplo, síndrome del túnel carpiano.

Causas de una adicción comportamental

Las adicciones sin drogas son trastornos de salud mental complejos con muchos factores que pueden influir en su origen. Las causas varían según la genética, antecedentes familiares o circunstancias personales.

Según estudios, quienes sufren este problema pueden experimentar una mayor sensibilidad a la recompensa y una menor sensibilidad al castigo. Esto significa que quienes se involucren en conductas de riesgo están más enfocados en la emoción y el entusiasmo del acto que en las consecuencias negativas.

En algunos casos, condiciones subyacentes como la ansiedad, trastornos obsesivos compulsivos o depresiones, pueden causar adicciones conductuales.

El comportamiento adictivo puede convertirse en un mecanismo de afrontamiento poco saludable para lidiar con emociones difíciles. Por eso, a menudo genera sentimientos de vergüenza, aislamiento y soledad.

Algunas personas que sufren de adicción a los procesos pueden experimentar dificultades para regular sus emociones. Sienten que no pueden controlar su comportamiento cuando se sienten tristes, ansiosos o enojados.

Efectos de las adicciones comportamentales

Las adicciones conductuales pueden causar graves daños al bienestar físico y emocional. Si no se busca tratamiento para el comportamiento adictivo, pueden experimentarse consecuencias negativas con los siguientes efectos:

  • Salud física: Problemas cardíacos, aumento o pérdida de peso y daño hepático. Esto es más frecuente en la adicción a la comida y los trastornos alimentarios, pero puede ser causado por el estrés emocional de otras adicciones conductuales.
  • Salud mental: Depresión, ansiedad y baja autoestima.
  • Bienestar financiero: Endeudarse cuando se gasta más dinero del que se puede pagar en actividades relacionadas con el vicio.
  • Relaciones personales: Problemas con amigos, familiares y parejas debido a un comportamiento reservado o cambios de humor.
  • Educación o carrera: Problemas en la escuela o el trabajo por la falta de concentración o energía causada por el aumento del tiempo dedicado a las actividades.

¿Cómo se pueden tratar las adicciones comportamentales?  

Las adicciones comportamentales son un problema severo que requiere de una intervención profesional especializada. El tratamiento de las adicciones comportamentales suelen incluir los siguientes componentes: 

Evaluación y diagnóstico 

Consiste en una evaluación exhaustiva para identificar el tipo y el grado de adicción, así como los factores que la originan y la mantienen, y los posibles problemas asociados. 

Desintoxicación 

Se trata de eliminar o reducir la conducta adictiva, controlando los síntomas de abstinencia y el craving, y evitando las situaciones de riesgo de recaída. 

Terapia psicológica 

Sirve para ayudar a la persona a comprender y modificar los pensamientos, las emociones y las conductas que le llevan a la adicción, y a desarrollar habilidades para afrontar el estrés, la ansiedad, la frustración y la tentación. La terapia puede ser individual, grupal o familiar, según las necesidades de cada caso. 

Farmacoterapia 

En ciertos casos, se utilizan medicamentos para aliviar los síntomas de abstinencia, reducir el craving, mejorar el estado de ánimo y prevenir las recaídas. Los fármacos más utilizados son los antidepresivos, los ansiolíticos, los estabilizadores del ánimo y los antagonistas de los receptores opioides. 

Seguimiento y prevención de recaídas 

Se trata de mantener los logros obtenidos en el tratamiento, reforzando las estrategias de afrontamiento, monitorizando los posibles signos de alerta y ofreciendo apoyo y orientación en caso de dificultades. 

¿Dónde se puede recibir tratamiento para las adicciones comportamentales?  

Si tú o alguien que conoces sufre de alguna adicción comportamental, es importante que busques ayuda profesional cuanto antes. El Instituto Europeo Alfi es un centro de adicciones en Madrid que ofrece un tratamiento integral y personalizado para las adicciones comportamentales, basado en la evidencia científica y en la experiencia clínica.  

Contamos con un equipo multidisciplinar de profesionales cualificados y con amplia trayectoria en el campo de las adicciones. Te ayudamos a recuperar tu salud, tu bienestar y tu calidad de vida. Contacta con nosotros y te informaremos sin compromiso

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