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Síndrome de Karsakoff

síndrome de krosakoff

El fuerte déficit de vitamina B1 por falta de ingesta o malabsorción, juega un papel determinante para el cerebro.

Una deficiencia prolongada puede provocar daños cerebrales irreversibles, al afectar los circuitos de la memoria y otras áreas. Esto trae como consecuencia lo que se conoce como el síndrome de Korsakoff.

En las siguientes líneas te explicamos acerca de este trastorno, sus causas, consecuencias y su tratamiento.

¿En qué consiste el síndrome de Wernicke-Korsakoff?

El síndrome de Korsakoff, también llamado síndrome amnésico o encefalopatía de Wernicke, es un trastorno neurológico

Se caracteriza por un importante olvido de gran parte de la información percibida por el paciente que se produce a raíz del desarrollo de la enfermedad. En algunos casos, la amnesia también afecta el período previo a la instalación del síndrome. Esto se denomina amnesia retrógrada.

Este trastorno neurológico está relacionado con una deficiencia de tiamina o vitamina B1. Esto provoca daños irreversibles en ciertas regiones del cerebro.

Estas ausencias u omisiones provocan grandes dificultades diarias al paciente que no puede recordar dónde está ni fechas. También tiene gran dificultad para reconocer a las personas e incluso puede identificar erróneamente a alguien.

Este síndrome también se conoce como síndrome amnésico con confabulaciones. El paciente muchas veces reemplaza los hechos reales con recuerdos de su imaginación.

Causas del síndrome de Korsakoff

El síndrome de Korsakoff está ligado a la asociación de un déficit nutricional en vitamina B1 y a una vulnerabilidad al alcohol (específica de cada individuo). Algunos síntomas pueden empeorar si el paciente tiene otras condiciones médicas, como cirrosis.

El consumo de alcohol crónico es la causa de la aparición del 10 al 24% de las demencias. Por lo que el Síndrome de Wernicke-Korsakoff es la patología más frecuente entre las demencias de origen alcohólico.

El alcohol tiene una doble toxicidad en el cerebro: 

  • Por un lado, altera determinadas funciones cerebrales, como la de planificación y organización.
  • Por otro lado, puede causar deficiencia de vitamina B1, también llamada tiamina.

Esta vitamina es una molécula muy importante para el organismo. En especial en el metabolismo de macronutrientes como carbohidratos y lípidos, o proteínas como la coenzima. Asimismo, es fundamental para el correcto funcionamiento de los impulsos nerviosos y los músculos.

Las personas que sufren de alcoholismo crónico son las más afectadas por esta patología. En su caso, el alcohol interfiere inmediatamente en la capacidad del cuerpo humano para absorber las vitaminas esenciales.

El consumo crónico y excesivo de alcohol conduce a un desequilibrio dietético y por lo tanto a la deficiencia de vitamina B1.

También puede afectar, aunque más raramente, a personas que sufren un traumatismo craneoencefálico grave o un tumor cerebral.

A nivel de la región media del cerebro, responsable de la memoria, se producen lesiones y es por eso que la memoria se ve afectada. Esta deficiencia también causa problemas con el movimiento, la visión y la coordinación.

Síntomas del síndrome de Korsakoff

El deterioro de la memoria es el síntoma más ampliamente estudiado en la investigación del Síndrome WKS en los últimos años.

Así, el paciente sufre de amnesia anterógrada, lo que significa que olvida los hechos que tuvieron lugar tras el desarrollo del trastorno. También puede tener amnesia retrógrada, en el que la memoria es selectiva. En este caso, el recuerdo de eventos que sucedieron antes del desarrollo del síndrome es aleatorio.

En el SK se ven afectados dos tipos de memoria: La episódica, que es con la que una persona recuerda hechos vividos personalmente con su contexto (fecha, lugar, estado emocional); y la memoria semántica, que se refiere al almacenamiento de información general.

Otro síntoma es que ocurre una alteración en ciertas funciones que permiten a la persona planificar tareas, adaptarse a los cambios y actualizar la memoria de trabajo.

Cuando se tiene el síndrome de Korsakoff, se tienen dificultades para reconstruir el contexto y el orden de los acontecimientos. También para planificar y organizar tareas.

Las “confabulaciones” también son otra característica que se da de forma inconsciente e involuntaria. Algunos pacientes se inventan hechos irreales para compensar la pérdida de memoria. Estas pueden darse de forma provocada (reactiva, es instantánea) o espontáneamente sin provocación alguna.

Finalmente, la apatía es otro síntoma que se presenta en este trastorno. Hay falta de iniciativa personal y se puede llegar hasta la ausencia de reacción ante estímulos externos.

Tratamiento del síndrome de Korsakoff

A diferencia de las demencias en las que la sintomatología empeora con el tiempo, el síndrome de Korsakoff puede mejorar o estabilizarse si: 

  • La persona recibe una dosis alta de tiamina. 
  • Deja de beber alcohol.
  • Adopta una buena dieta con suplementos vitamínicos.

La mejoría ocurre dentro de un máximo de 2 años. Según estudios, una cuarta parte se recupera gracias a los cuidados adecuados. La mitad se recupera parcialmente y necesitará ayuda en la vida diaria.

El tratamiento tiene como objetivo controlar los signos y prevenir la progresión de la enfermedad, que se basa en varios aspectos:

  • La administración de altas dosis de tiamina por vía intravenosa o intramuscular. A menudo, es necesaria la suplementación con electrolitos, como magnesio y potasio. En el caso del síndrome de Korsakoff por malabsorción, se debe asegurar el aporte de otras vitaminas.
  • Aplicar una dieta equilibrada en nutrientes y vitaminas. Sobre todo, porque estos pacientes pueden sufrir otras deficiencias nutricionales relacionadas con su estilo de vida y su dependencia al alcohol.
  • Hacer una desintoxicación y abstinencia de alcohol para obtener la abstinencia total. Algunos centros de desintoxicación pueden ayudar al paciente en este proceso.
  • Buscar apoyo psicológico para eliminar ciertas conductas y mantener la abstinencia alcohólica. Esta ayuda psicológica también permite encontrar los motivos de la dependencia al alcohol en determinados casos.
  • Aplicar una evaluación cognitiva inicial que permita determinar el nivel de deterioro cognitivo y de la memoria.
  • Creación de estrategias por parte de profesionales. El objetivo es preservar y reforzar el aprendizaje, mejorar el rendimiento cognitivo del paciente y mantener una cierta autonomía en la vida diaria.

Tratamiento de la abstinencia de alcohol

Cuando se elimina el alcohol y se empieza con el proceso de abstinencia, se presentan ciertos síntomas en el organismo por la falta de la sustancia adictiva.

Para que pueda lograrse este proceso de forma efectiva y evitar recaídas, está la opción de internar a la persona en un centro especializado. También puedes hacerlo en casa bajo supervisión médica.

En el primer caso, la estancia puede ser de 1 semana a 1 mes, según las particularidades de cada persona. En el segundo caso, el paciente toma su tratamiento y reside en su domicilio.

Para ambos casos se hace una elección de fármacos de la clase de las benzodiazepinas con una vida media larga (Valium, Tranxene, Xanax, etc.). Estos no solo ayudan a limitar los temblores, la ansiedad y el insomnio, sino que previenen también crisis epilépticas y delirios. En general, la prescripción no excede de cinco días.

Además de estos tratamientos, se presta mayor atención a la rehidratación del paciente en abstinencia (varios litros de agua al día durante la fase crítica de los primeros cinco días).

Finalmente, la atención médica, psiquiátrica y psicológica es fundamental para prevenir aún más la reanudación de la intoxicación alcohólica. Por supuesto, también el riesgo de que se produzca un nuevo síndrome de abstinencia.

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